Iba a hacer una pequeña reseña de un disco que me gusta, de una banda que creo merece todo tipo de difusión, pero creo que haré algo un poco distinto. Un juego. maudlin of the Well, la banda en cuestión, fue en origen un proyecto inspirado por Tiamat, una banda de black metal que se convirtió, empezando por su disco Wildhoney, en una cosa totalmente distinta de lo que (aún hoy) se acostumbra en la escena metalera; incluyeron canciones mucho más melódicas y semi-acústicas bajo una ambientación gótica bastante padre, y los temas se volcaron también a algo ‘nuevo’ en la escena: los sueños. Los sueños como ese lugar místico, mítico, tan lleno de silencios y músicas imaginarias; son un espacio de tanta libertad y proyecciones paganas tanto clásicas/renacentistas como medievales que es raro que otras bandas del estilo no lo hayan abordado tan elegantemente como Tiamat.
El punto es que maudlin of the Well empezó justamente a mediados de los noventa como parte de ese rollo, y a lo largo de su discografía (al menos hasta que se convirtieron en Kayo Dot) incluyeron diversas piezas realmente vinculadas a los sueños, de las cuales el compositor principal, Toby Driver, trazó partes en distintas instancias de viajes astrales. Sí, esto será un juego bastante hippie. Según entrevistas y otras fuentes que es de poca importancia verificar (digo, estamos hablando de viajes astrales, después de todo), a lo largo de años sólo hubo una pieza que Driver pudo componer casi por completo durante una de esas experiencias: el “Interlude 4” del último disco de la agrupación antes de disolverse por ahí del 2001, Leaving Your Body Maps. La banda estaba tomando giros muy marcados hacia estructuras cada vez menos rockeras y más académicas, por lo que decidieron dejar atrás los sueños como lugar extraño, silencioso y místico, así como los viajes astrales, en favor del racionalismo compositivo y los sueños bajo una lente mucho más simbolista (tipo simbolismo del siglo XIX), llenándolos de ruido y una violencia modernista casi incontrolable. Si el acto de componer música era algo racional, el acto de escucharla se convertía en lo contrario. Fue así como llegó al mundo Choirs of the Eye, tal vez un reverso de la mirada musical de Kandinsky, pero esa es otra historia para otra ocasión.
Lo que sí es que maudlin of the Well regresó este 2009 a petición (y a patrocinio) de los fans para crear un disco que combina muchos de los aspectos de ambas bandas, llamado Part the Second (click para ir a bajarlo!). Es un disco extraño, pues tiene la impronta de Kayo Dot y maudlin pero no podemos realmente adjudicárselo a ninguna, al menos no en apariencia. En todo caso, como en la portada dice “maudlin of the Well”, pues a quién le importa lo demás. Pero pasemos al juego.
Necesitarán los siguientes elementos:
1) El disco.
2) Papel & lápiz/pluma.
3) Una grabadora/discman/toca cd’s/ toca mp3’s
4) Una cama.
5) Un scanner.
El juego dura lo que ustedes se tarden en soñar y recordar lo que sueñan. Las reglas son simples: un día escuchen Part the Second, aunque sea una vez. En la noche, intenten dormir con el disco de fondo (aunque lo pongan a volumen casi inaudible). Es muy posible que sueñen algo; el objetivo es que al despertar lo anoten, lo dibujen, o lo canten, pero mientras escuchan el disco otra vez. Que les sirva de inspiración a la memoria, sea para llamarla o para llenar sus huecos. Si saben cómo hacer viajes astrales y esas cosas, pues mejor, háganlo (con su debido cuidado) y tráiganse algo de regreso con ustedes.
El objetivo es tan simple y tonto como el juego en sí: si bien Part the Second está algo alejado del primer maudlin of the Well por razones que se pueden dilucidar de lo antes dicho, nosotros completaremos la ecuación, en cierta forma… el disco tal vez no deambula tanto por la extraña región de los sueños, pero nosotros lo canalizaremos de tal forma que el propósito original se invierta – la música no nos mostrará ese lugar, sino que nosotros lo recordaremos a través de ella. Le devolveremos ese carácter a Part the Second, carácter que por distintas razones se ha hecho cada vez más tenue excepto por el aspecto psicodélico del disco, del jam y de dejarse llevar por la experiencia.
Por supuesto, el chiste sería que postearan en los comentarios los resultados de sus juegos. Si lo que hicieron fue un dibujo o una canción, escaneen o graben y díganme también en los comentarios para que les pase mi mail y podamos ver con qué soñamos y a qué lugares nos lleva esta música que está en principio tan ligada con esa parte de nuestra imaginación.
En fin, espero que se diviertan con esto. Creo que al final sí pude dar algo así como una pequeña historia de una de mis bandas favoritas. Suerte, y ojalá puedan llevar esta pequeña locura a cabo.
¡Hasta pronto!